¿Tienen las emociones un reflejo físico real en nuestro cuerpo?
Mucho hay escrito sobre este tema. Toneladas de artículos y estudios médicos, textos de medicinas de tradiciones de distintas culturas y creencias.
Muchos son los que han investigado y escrito sobre este tema. Gente más versada y conocedora del tema que yo, por lo que no pretendo traer luz a este concepto.
De hecho soy muy exceptico en lo que a ciertas relaciones se refiere. Por ello me animo a publicar esta pequeña reflexion personal.
Me gusta creer que no todo tiene un origen emocional, y que por lo tanto, no todos los dolores, lesiones y enfermedades tienen su origen en un trauma emocional no "digerido" correctamente.
Sin embargo si que creo que las emociones nos llevan a estados que se reflejan en nuestra salud corporal.
Evidentemente yo mismo he experimentado este tipo de conexiones.
La medicina tradicional correlaciona los estados de estres con un sinfin de dolencias y enfermedades: desde problemas cardiacos y de tensión hasta problemas oculares y neuronales, pasando por desajustes hormonales.
¿Pero de dónde viene ese estres?
Ahí es donde identificamos a este tipo de emociones.
Existen algunas más fáciles de identificar que otras (en lo relativo a sus efectos físicos):
Miedo
Pena
Verguenza
Ira
Y todas aquellas que se derivan de sus mezclas.
Algunos de sus efectos casi inmediatos son:
Dolores musculares en espalda y cuello.
Dolor de riñones.
Dolor de cabeza.
Sensacion de "embotamiento" .
Escalofrios y calambres en extremidades.
Dolor abdominal.
Dolor en el pecho.
Dolor en el bajo abdomen.
Dolor en las ingles o caderas.
Etc.
Los masajistas no somos psicólogos ni psiquiatras, ni terapeutas emocionales (tal vez en algunos casos si), pero aparte de aliviar el dolor o eliminar la tensión muscular, tenemos que entrenarnos para identificar este tipo de orígenes y ayudar a nustro pacientes derivándolos a especialistas que les puedan ayudar a mitigar ese dolor desde el origen emocional, apoyados (porqué no) por una terapia manual efectiva que les calme el cuerpo también.
Versémosnos en ser capaces de identificar estos origenes emocionales cuando existan y nuestros pacientes nos lo agradeceran infinitamente.